viernes, 18 de agosto de 2017

AUNQUE SIEMPRE LLEGA: ¿ALLENDE SERÁ ETERNO PERDEDOR EN LA CONTIENDA POR LA VERDAD?




Escribe Carlos Amador Marchant


El pasado 26 de junio de 2017 se cumplieron los 109 años del natalicio de Salvador Allende, el Presidente de Chile que muriera en La Moneda tras el despiadado golpe militar del año 1973. En nuestro país la tergiversación de hechos se ha institucionalizado a tal extremo que, hablar de este personaje, es alimento para la jauría fascista, la misma que sigue viva y coleando desde los mejores palacetes que el robo les permitió adquirir.
Frente a esta situación me ha inquietado una serie de preguntas que nunca me dejaron dormir desde el año 1990, el mismo momento en que en Chile se dijo y confundió a la gente con “La alegría ya viene”. Hablo de “confusión”, porque para quienes “pensamos” jamás pasó desapercibido el hecho que un tirano que mató, robó y destruyó al país entero en sus instituciones y valores por 17 años, podía entregar su “mandato” en “acto republicano” al nuevo Presidente de Chile que comenzaba la llamada “transición hacia la democracia”. Menos que no fuera juzgado y mucho menos que le aceptaran la ocupación del cargo de Senador Vitalicio. Versión tragicómica.
En infinitas ocasiones han hecho creer que esta nación es distinta a todas las del orbe, porque aquí ocurren cosas inéditas (dicen). Lo cierto es que ni siquiera podemos catalogar a Chile como país de fantasía; más bien se trata de un territorio “macabro en cuanto a posturas”.
Pero hay algo más sobrecogedor a todas las ambivalencias que golpean al individuo que a diario traslada sus piernas por estos escarpados territorios: “el tratamiento del personaje Allende” .
Si bien a ninguna persona podemos endiosarla, convengamos que existe y existirá siempre un raciocinio mínimo que nos permita diferenciar entre el bien y el mal. Y he aquí el problema, he aquí el gran problema.
Los famosos y escalofriantes paradigmas mundiales apuntan a un sistema comunicacional unido a grandes capitales, y por ende, encargados de tergiversar la historia. En Chile se maneja la información falsa y esta misma nos llega también desde otros países del extranjero. ¿Cómo vivir, cómo continuar viviendo de esta forma?. No se entiende. O mejor dicho sí se entiende: “navegamos en un océano diseñado para desplazarnos en olas amorfas, pero que al más mínimo intento de hacerlo en sentido contrario al que nos impusieron, sucumbimos”.
El tema “Salvador Allende” me produce escalofríos. Mejor dicho, Chile, me produce este fenómeno.
Después de 27 años post dictadura militar, es decir, toda una vida, lo único que se ha hecho en materia de dignificar a un personaje de la historia nacional, es, simplemente, desvirtuarlo, minimizarlo, y por último hacerlo pasar como alguien que, de alguna manera, le hizo daño a la sociedad chilena.
El tema partió desde el 90 hasta nuestros días. La gran “mentira democrática “ ha servido única y exclusivamente para seguir enriqueciendo no sólo a quienes se enriquecieron entre la oscuridad dictatorial, sino también a una clase política que ha sido cómplice de este flagelo hasta nuestros días.
Junto a la prensa y gran cantidad de medios informativos que dependen de consorcios defensores del modelo imperante, se siguen manejando show eleccionarios con candidatos títeres que se pasean por Chile, ofreciendo solucionar el gran problema, el gran problema. Es decir, después de los 27 años que ya han pasado, debemos seguir esperando para “solucionar el gran problema” .
Con todo lo antes dicho sin entrar al área chica que conocemos a diario, los homenajes a Salvador Allende, en muchas plazoletas, son de escaso público, y donde por lo general se acentúa la presencia de personas de edad muy avanzada. En otras palabras, una vergüenza nacional para con alguien que debiese llenar estadios, avenidas, y una definitiva y menos cruel ubicación en la historia.
Pero cómo hacer posible esto si hemos contado hasta la fecha con líderes entre comillas incapaces de hacer una real labor educativa; y a la vez partidos políticos que jamás se preocuparon de ejecutar trabajos de bases, manteniendo sus sedes (apestosas) como sitios para fumar cigarrillos, tomar café por las tardes, y hacer políticas de entretenimientos para sus militantes. Es decir, nunca hubo voluntad y ni una milésima intención de hacer de este país, de esta sociedad, un espacio donde la convivencia y el raciocinio sean el pan diario de cada día.
El adormecimiento de la población mediante la ignorancia, mediante la mentira sin límites, ha sido el componente avasallador del modelo. Pero también la complicidad de cientos de agentes vestidos con diferentes ropajes dentro de la sociedad actual, han hecho que la figura de Salvador Allende, cojee en pleno siglo 21, frente a una penosa realidad que carcome.
En el 2017 se sigue trabajando con la Constitución dejada por la dictadura (1980). A ésta sólo se le han hecho recortes, parches, pero lo medular está intacto.
El paso, entonces, del viejo Allende por esta tierra no ha sido muy agradable. Debe vomitar de ver tanta lesera junta, debe darse vueltas en su reducto de muerte. Debe rasguñarse el rostro de observar tanto y tantos políticos que han vendido sus almas sin continuar su legado inspirador y de dignidad.
Y es penoso, debo decirlo, ver a esos hombres desgarbados, viejos y flacos, elevar banderas solitarias, cantar “cantos” que los mismos políticos corruptos han hecho despreciar y le han inyectado abandono.


COMENTARIOS SELECTOS SOBRE MATERIAL DEL BLOG


Sobre Alicia Galaz Vivar y Oiver Welden:

"En su artículo de revista Trilce, Carlos Amador Marchant recuerda haberlos despedido el día de su partida. Escribe que si Alicia se hubiera quedado en Chile habría sido testigo incrédulo de la destrucción de toda iniciativa creativa".

Carlos Amador Marchant escribe blogs impresionantes.

Robert Cowser,

Profesor Emérito, Universidad de Tenesí (Estados Unidos).




Noviembre-Diciembre 2014.-





Carlos Amador Marchant es uno de los más importantes poetas de su generación. Su poesía refleja un tiempo histórico con hablantes desesperados que buscan una salida en diversos tipos de túneles, los del alma y aquellos que la historia tiene oculta en sus bibliotecas ancestrales, en lo más profundo de la memoria de nuestro pueblo.

Aristóteles España
Octubre de 2008
(sobre el libro "Hijo de Sastre")


Sobre ballenas y un libro:
"Estimado amigo Carlos Amador Marchant: agradezco emocionado la mención que haces de mi novela en tu bella y emocionante crónica. Un fuerte abrazo desde España".

Luis Sepúlveda (escritor)
24 de julio de 2010 15:03

Sobre ballenas y un libro: "Estimado Carlos: Gracias una vez más, por cierto, tu blog es uno de los pocos que merecen llamarse literarios. Es sencillamente muy bueno y tus crónicas son estupendas. ¿Las tienes reunidas en un libro de crónicas? Es un género que se pierde con el tiempo. Un fuerte abrazo desde Gijón, Asturias".

Luis Sepúlveda (escritor)
26-07-2010

Crónica "Dame de beber con tus zapatos". Luis Sepúlveda (escritor) dijo... Querido amigo, como siempre disfruto y me maravillo con tus crónicas. ¿Para cuando un libro? un abrazoLucho
(Gijón-España) 10 de julio de 2011 15:25

Sobre Ballenas y un libro: Fuertes imágenes de una historia y una matanza, y de un lugar, que sobrecogen. Con pocos elementos, pero muy contundentes, logras transmitir una sensación de horror y asco que no se olvidan. He estado en Quintay varias veces, y sé lo que se siente al recorrer las ruinas de la factoría; mientras uno se imagina los cientos de ballenas muertas infladas, flotando en la ensenada, en espera del momento de su descuartizamiento, antes de ser hervidas en calderos gigantescos e infernales, para extraer el aceite y el ámbar, tan apetecidos por la industria cosmética en el siglo XX , así como lo fue (el aceite) para el alumbrado callejero en el siglo XIX... Crónica muy bien lograda. Un abrazo.

Camilo Taufic
Santiago de Chile. 27-07-2010

Sobre "Los caballos y otros animales junto al hombre": Tus asnos, caballos, burros y vacas son otra cosa, por cierto, tan cercanos al hombre, tan del hombre. Te adjunto una vieja fotografía de dos palominos que tomé en las montañas de Apalachia, en Carolina del Norte, allá por el año 1983. Encuentro interesante y muy amena la manera en que hilvanas tus textos, siempre uniendo al tema alguna faceta literaria o cultural (en este caso, Delia del Carril, Virginia Vidal, Nemesio Antúnez, Santos Chavez). Hace tiempo te dije que no desistieras de tus crónicas, que van a quedar, y mis palabras fueron corroboradas recientemente por Lucho Sepúlveda cuando él te escribió a propósito de tu artículo Sobre ballenas y un libro: "Estimado Carlos: (...) Tu blog es uno de los pocos que merecen llamarse literarios. Es sencillamente muy bueno y tus crónicas son estupendas. ¿Las tienes reunida en un libro de crónicas? Es un género que se pierde con el tiempo. Un fuerte abrazo desde Gijón, Asturias. Lucho". Y eso digo yo también, que tus crónicas son estupendas. Te escribe desde Benalmádena, Málaga:

Oliver Welden (poeta)
21 de agosto de 2010


Sobre "El corcoveo de los apellidos..." ¡Notable, muy bueno! Escribir sobre la configuración de su nombre, con esa transparencia en el decir es algo que se agradece, precisamente en un pequeño universo donde lo que más pareciera importar es "el nombre". Además, esas referencias a los escritores nortinos siempre son bienvenidas, pareciera que no siempre ellas abundan en la crónica y crítica nacional.

Ernesto Guajardo
(Valparaíso-15 noviembre-2010)

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En torno a "La sombra de Adolfo Couve sobre Cartagena"

Gracias Carlos por el envío. Gesto muy noble recordarlo y dirigirnos a él, con su obra y vida... Adolfo no recibía el Amor, de cualquier manera hubiese sido feliz, era bello por dentro y por fuera... Su muerte me hirió mucho.

Saludos
Alicia Dauvin del Solar
(abril-9 de 2016)

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